Cosas que no voy a decir aunque quiero.
Cosas que quiero pero no lo digo.
Eso que digo sin saber, que se escapa...
lo que escondo en lo que muestro
lo que muestro al esconder.
Eso que quieren dar mis besos
eso que dan, sin querer saberlo.
Tan simple que complica. Emociones, sentimientos, preguntas, quizá alguna respuesta. Así en estado bruto, desde antes de ser madre y ahora en pleno puerperio. Un alma que se manifiesta mediante la palabra (cuando puede). Tratando de embellecer lo más 'feo' de todo lo que me pasa, y relucir lo más hermoso, de eso se trata.
lunes, agosto 29, 2011
domingo, agosto 28, 2011
(Tontita II)
('rescatado' del 28/09/10)
No importaba naufragar, Ni caer. No me preocupaba que pudiera lastimar. Me iba a jugar si era en tu mar, me tiraría si a tu lado iba a caer. Arriesgaría, sabía que estaba jugando sin entender las reglas, y quería jugar aunque fuera a perder.
Me llevaste a navegar Pero solo por la superficie, no me dejaste ir más allá.
Propusiste saltar sin darte cuenta y yo caí. El dolor no me importaba y al final no lastimó del salto la caída, sino lo que aprendí.
Lastimarme es lo de menos, la herida sana. Pero esperaba tus caricias, en cambio mostraste tus garras.
No importaba naufragar, Ni caer. No me preocupaba que pudiera lastimar. Me iba a jugar si era en tu mar, me tiraría si a tu lado iba a caer. Arriesgaría, sabía que estaba jugando sin entender las reglas, y quería jugar aunque fuera a perder.
Me llevaste a navegar Pero solo por la superficie, no me dejaste ir más allá.
Propusiste saltar sin darte cuenta y yo caí. El dolor no me importaba y al final no lastimó del salto la caída, sino lo que aprendí.
Lastimarme es lo de menos, la herida sana. Pero esperaba tus caricias, en cambio mostraste tus garras.
Etiquetas:
cosas que duelen,
de una ilusa
sábado, agosto 13, 2011
Sis.(ellas III)
Qué raro verte así. Tan segura que parecés, tan fuerte que te mostrás. Creo que en eso somos casi iguales. No en la apariencia, en la esencia. No nos creo incapaces, pero incapaces nos creamos. De qué nos protegemos yo no sé. Vos, que siempre fuiste la reina del baile, que siempre me opacaste y pensás que esa soy yo que llega para quitarte. Qué rivalidad pelotuda, dejáme decirlo. Somos dos idiotas. Quizá el consuelo es saber que en esto no estamos solas.
Siempre voy a ver que me llevás ventaja. Tenés tu título, lográs que te quieran como querés que te quieran, sos exitosa, ¿qué mierda no ves? yo? Yo sigo siempre sola -y no me vengas que es porque quiero, que tengo oportunidades pero me escapo... sabés muy bien que la suerte no está de mi lado-. Refugiada en fantasías, sigo. Lastimándome solita y corriendo esta carrera que nunca se termina. Dejate de romper las pelotas, querés? Salí a la vida que yo aveces siento que no puedo afrontar. Tenés todas las de ganar, no seas cagona. Para eso está tu hermana mayor. Volvé a tu lugar de reina. Dejá que sea yo la que se queda sin corona.
Siempre voy a ver que me llevás ventaja. Tenés tu título, lográs que te quieran como querés que te quieran, sos exitosa, ¿qué mierda no ves? yo? Yo sigo siempre sola -y no me vengas que es porque quiero, que tengo oportunidades pero me escapo... sabés muy bien que la suerte no está de mi lado-. Refugiada en fantasías, sigo. Lastimándome solita y corriendo esta carrera que nunca se termina. Dejate de romper las pelotas, querés? Salí a la vida que yo aveces siento que no puedo afrontar. Tenés todas las de ganar, no seas cagona. Para eso está tu hermana mayor. Volvé a tu lugar de reina. Dejá que sea yo la que se queda sin corona.
miércoles, agosto 10, 2011
(des)encuentros sin despedidas
te busque o no, te encuentro
te encuentro y me encuentro
me encuentro y me pierdo
me pierdo
te pierdo
te busco
me escapo
me buscás
te encuentro
escapás
me pierdo
me encontrás
te pierdo...
(Foto: Valeria Raggio)
Etiquetas:
de una ilusa,
historias sin historia
lunes, agosto 08, 2011
Enseñar y aprender.
Descubrir el valor de una mirada, un gesto, un sonido, un silencio.
Encontrarse en un instante instante. Crear y creer en el momento.
Ver eso diferente en lo cotidiano.
Otro día de lo mismo, completamente distinto.
El pequeño cambio, el inmenso logro.
Poner el cuerpo con todo el alma.
Recibir cada día en creces ese afecto que se da.
Alimentarel corazón, juntos, ir creciendo.
Descubrir el valor de una mirada, un gesto, un sonido, un silencio.
Encontrarse en un instante instante. Crear y creer en el momento.
Ver eso diferente en lo cotidiano.
Otro día de lo mismo, completamente distinto.
El pequeño cambio, el inmenso logro.
Poner el cuerpo con todo el alma.
Recibir cada día en creces ese afecto que se da.
Alimentarel corazón, juntos, ir creciendo.
domingo, julio 24, 2011
sábado, julio 23, 2011
lunes, julio 18, 2011
Ahistórica
Entra.
Cientos de cuerpos aparecen intermitentemente, aguardan. Alguno tal vez espera su llegada.
Se inserta y escabulle entre las voces a las cuales no se les logra entender nada, apagadas por el ruido estridente de un entorno confundido, aturdido.
Mira. Luces y sombras aparecen y se van así como si nada. Interceptan, agarran.
Oye. Pasan a su lado bocas que verbalizan incomprensibles palabras susurradas al oído, besan, lamen, se escapan.
Toca, más bien roza, empuja, presiona, golpea. Sudores, pieles, cabellos, formas, nadas.
Huele. Mezcla de hormonas alocadas y perfume caro que envuelve, atrapa. Alientos alcoholizados, embriagados de noche de días cansados, agitados de ciudad.
Saborea esa mezcla de locura nocturna, alegría de borrachera y tristeza de realidad, gusto a soledades que se reúnen, se acompañan en fantasías, se engañan.
Ahí, metida entre imágenes, sonidos, sabores, sensaciones, olores, perdida, olvida el pasado, niega un futuro, reniega el presente y vive un sintiempo vertiginoso pero segurizante, o que permite disfrazar sus inseguridades, al menos por una noche más.
Cientos de cuerpos aparecen intermitentemente, aguardan. Alguno tal vez espera su llegada.
Se inserta y escabulle entre las voces a las cuales no se les logra entender nada, apagadas por el ruido estridente de un entorno confundido, aturdido.
Mira. Luces y sombras aparecen y se van así como si nada. Interceptan, agarran.
Oye. Pasan a su lado bocas que verbalizan incomprensibles palabras susurradas al oído, besan, lamen, se escapan.
Toca, más bien roza, empuja, presiona, golpea. Sudores, pieles, cabellos, formas, nadas.
Huele. Mezcla de hormonas alocadas y perfume caro que envuelve, atrapa. Alientos alcoholizados, embriagados de noche de días cansados, agitados de ciudad.
Saborea esa mezcla de locura nocturna, alegría de borrachera y tristeza de realidad, gusto a soledades que se reúnen, se acompañan en fantasías, se engañan.
Ahí, metida entre imágenes, sonidos, sabores, sensaciones, olores, perdida, olvida el pasado, niega un futuro, reniega el presente y vive un sintiempo vertiginoso pero segurizante, o que permite disfrazar sus inseguridades, al menos por una noche más.
Etiquetas:
de una ilusa,
historias sin historia
martes, julio 12, 2011
lunes, julio 11, 2011
Nadie
A ud. le digo. No le voy a mentir, no está en mi naturaleza, no puedo, no me sale. Nací transparente y así me gusta ser, aunque aveces duela.
A ud., sí. Le advierto que si decido desnudarme ante sus ojos y deja que así suceda, deberá atenerse a las consecuencias. Me hice dadivosa y así aprendí a querer. Aunque debo admitir que lo que doy también demando, y aveces, incluso, hasta exijo un poquito más.
Le digo también, y le pido, que si se resuelve a elegir un nombre, un rostro, un aroma, una boca, una voz, un cuerpo, no dude en presentármelos y, si tiene ganas, compartirlos. Pero si ha de seguir errante, buscando en cada hombre atractivo que se cruce en mi camino establecer fugazmente su semblante, si pretende seguir vagando por cuerpos pasantes, entonces apúrese y no titubee; cambie rápido antes de que pueda reconocerle en ojos que no serán los suyos, que no querrán más que mirarme un instante. No prolongue su estadía ni postergue su partida. No sea cosa que me de por empezar a quererlo.
Avísieme así, por las dudas, quizá sea yo la que se corra de este lugar a tiempo, y vuelva a esconderme, anularme, buscarlo en otro y otro cuerpo.
A ud., sí. Le advierto que si decido desnudarme ante sus ojos y deja que así suceda, deberá atenerse a las consecuencias. Me hice dadivosa y así aprendí a querer. Aunque debo admitir que lo que doy también demando, y aveces, incluso, hasta exijo un poquito más.
Le digo también, y le pido, que si se resuelve a elegir un nombre, un rostro, un aroma, una boca, una voz, un cuerpo, no dude en presentármelos y, si tiene ganas, compartirlos. Pero si ha de seguir errante, buscando en cada hombre atractivo que se cruce en mi camino establecer fugazmente su semblante, si pretende seguir vagando por cuerpos pasantes, entonces apúrese y no titubee; cambie rápido antes de que pueda reconocerle en ojos que no serán los suyos, que no querrán más que mirarme un instante. No prolongue su estadía ni postergue su partida. No sea cosa que me de por empezar a quererlo.
Avísieme así, por las dudas, quizá sea yo la que se corra de este lugar a tiempo, y vuelva a esconderme, anularme, buscarlo en otro y otro cuerpo.
sábado, julio 09, 2011
Ellas II
Sin saber cómo, sin esperar nada, queriendo, de a poco, profundo, bien adentro del alma llegaron a dejar su marca, a llenar de afecto y alegría un corazón que se enriquece en cada encuentro, en cada dar y recibir, en compartir algo de vida, seguir creciendo.
Nos perdemos, nos encontramos, nos alejamos, volvemos, estamos.
Ya ni sé qué es lo que nos une, no tiene nombre, no se ve ni se oye, se siente, y siento que son una parte enorme de lo que soy; que aunque pueda, no elegiría tenerlas lejos. Que si están lejos, las siento cerca; que son el amor que me alimenta.
Nos perdemos, nos encontramos, nos alejamos, volvemos, estamos.
Ya ni sé qué es lo que nos une, no tiene nombre, no se ve ni se oye, se siente, y siento que son una parte enorme de lo que soy; que aunque pueda, no elegiría tenerlas lejos. Que si están lejos, las siento cerca; que son el amor que me alimenta.
domingo, julio 03, 2011
madrugada y sin saber qué decir
sin palabras, sin sentido,
vacía
sin esperar nada
sin dar
enredada entre el pasado y el presente,
sin futuro
qué tengo yo para dar más que caricias, besos, miradas? tal vez algo de cariño, y un poco de mi alma?
Cuánto valen estas manos que no tienen qué palpar, estos pies que caminan por el simple hecho de andar?
Cuánto valen estos ojos si contemplan y se nublan ante tanta belleza. Se obnubilan, se desbordan y no saben qué hacer con ella.
Qué vale esta voz que ya casi no canta.
De qué valgo yo, si me oculto hasta de mí; si por temor a ser poco no hago más que anularme; si me encierro de nuevo, me congelo, me pierdo.
lunes, junio 20, 2011
yendo
Sentir de repente que no puedo. Que no valgo. Que es inútil el esfuerzo, si nunca alcanza, si nunca ME alcanza con lo que tengo.
Ya no sé qué hacer para largar este eterno reclamo hacia mí misma por no cubrir mis expectativas, por querer dar más de lo que tengo y quedarme a medio camino entre nada y lo que sí puedo. Sentir de repente que me quiebro...
Saber que no es pa tanto.
Que siempre me paro,
respiro,
vuelvo
y sigo
yendo.
Ya no sé qué hacer para largar este eterno reclamo hacia mí misma por no cubrir mis expectativas, por querer dar más de lo que tengo y quedarme a medio camino entre nada y lo que sí puedo. Sentir de repente que me quiebro...
Saber que no es pa tanto.
Que siempre me paro,
respiro,
vuelvo
y sigo
yendo.
Etiquetas:
cosas que duelen,
días grises (no tanto)
jueves, junio 09, 2011
Ellas I
Por la calidez de tu abrazo, por la ternura en tu mirada, en cada gesto, en las palabras. Por confiar en mí y ser mi confidente, por dejarme con mi modo de ser y enseñarme. Por acompañar cada momento, por hacerme mejor persona. Aveces hasta por hincha bolas. Por las manos que dan sin esperar nada a cambio, que son las mismas que me invitan a dar, a devolver en amor todo eso que me das. Por quererme tanto y de cualquier modo, por quererte así. Por esperarnos siempre con los brazos abiertos, dispuestos a abrazar, a alimentarnos, a darnos todo lo que está a tu alcance e ir por más. Por no juzgar las ausencias, comprendernos. Por ayudarme y enseñarme a estar, a sacar de mí lo que hay de bueno, ayudarme a mostrarlo, valorarme, reconocerlo. Por tu fuerza, tu experiencia, tu paciencia, todo eso que te hace grande, más allá de la edad, no hay agradecimiento que valga, ni palabras ni cómo saldar la deuda que siento que con vos tengo que saldar. Solo espero poder darte al menos algo de la felicidad que sabés dar, del amor, la ternura, el cariño, que sientas y sepas que estoy para vos, que sos, para mí, más que especial.
miércoles, mayo 25, 2011
(desde el dolor)
1,2,3,4 copas y tal vez vuelva a hablarte. Es que aquello que creí real se desdibuja y necesito ahora un poco más de coraje para poder enfrentarte y no derramar lágrimas, para que no me creas frágil, para no temer mirarte.
Frágil dejo de ser cuando vuelvo a reafirmarme. Mi fortaleza está en poder enfrentar mis debilidades, en animarme, en que no me importe romperme si después de eso puedo crecer, volver a intentar, cambiar, dejar que las cosas cambien.
Seguí tu camino cobarde, seguro, infame, a ninguna parte. Yo iré por el mío, tal vez un poco errante, pero segura de que así y todo sigo, no me freno, voy a encontrarme.
Frágil dejo de ser cuando vuelvo a reafirmarme. Mi fortaleza está en poder enfrentar mis debilidades, en animarme, en que no me importe romperme si después de eso puedo crecer, volver a intentar, cambiar, dejar que las cosas cambien.
Seguí tu camino cobarde, seguro, infame, a ninguna parte. Yo iré por el mío, tal vez un poco errante, pero segura de que así y todo sigo, no me freno, voy a encontrarme.
lunes, mayo 09, 2011
Latir.
Como agua cayendo, como gotas desde el cielo, la nube al mar, la sangre del cuerpo que se desangra, llora.
Como la flor, como el volcán, la rabia, el dolor, la angustia, la bronca, brotan, y aveces estalla.
Es que mientras haya vida ne este cuerpo va a sangrar, y los ojos, algunas veces llorarán; y por momentos sentiré que me desarmo, que caigo, que no puedo más, que nada de lo que hago sirve de nada.
Pero la sangre se vuelve a renovar y el llanto limpia mi pesar y sigo, y sí, sangro y lloro... VIVO, también río y sueño y, ya sin miedo: SIENTO.
Como la flor, como el volcán, la rabia, el dolor, la angustia, la bronca, brotan, y aveces estalla.
Es que mientras haya vida ne este cuerpo va a sangrar, y los ojos, algunas veces llorarán; y por momentos sentiré que me desarmo, que caigo, que no puedo más, que nada de lo que hago sirve de nada.
Pero la sangre se vuelve a renovar y el llanto limpia mi pesar y sigo, y sí, sangro y lloro... VIVO, también río y sueño y, ya sin miedo: SIENTO.
miércoles, mayo 04, 2011
lunes, marzo 21, 2011
Que sea
que salga, que sea, se deje
que fluya, que explote
que espere.
Que aprenda a esperar;
todo llega cuando tiene que llegar
cuando se permite que así sea
y así también se va.
Que baile, que corra, camine
que frene
que vuelva a empezar,
que aprenda a arrancar de cero
o a seguir luego de estar quieta un tiempo.
Que siga, que pare, que llore y que ría
que grite y que caye que suba, que baje
y vuele cuando quiera y si cae, que sepa caer.
Que ande, conozca nuevos lugares,
que vuelva si quiere volver,
que se pierda para luego encontrarse
que pueda volver a SER.
que fluya, que explote
que espere.
Que aprenda a esperar;
todo llega cuando tiene que llegar
cuando se permite que así sea
y así también se va.
Que baile, que corra, camine
que frene
que vuelva a empezar,
que aprenda a arrancar de cero
o a seguir luego de estar quieta un tiempo.
Que siga, que pare, que llore y que ría
que grite y que caye que suba, que baje
y vuele cuando quiera y si cae, que sepa caer.
Que ande, conozca nuevos lugares,
que vuelva si quiere volver,
que se pierda para luego encontrarse
que pueda volver a SER.
viernes, marzo 11, 2011
(si alguna vez estuviste)
Es tan posible que me haya confundido que me da bronca, y este enojo con vos, supongo, es también conmigo. Por valorar de más, esperar que sea duradera una amistad, por seguir insistiendo con lo mismo.
Parece hoy que esa amistad de real tenía poco y no quise verlo.
Pensar que te quería, que por ahora, todavía, te sigo queriendo.
Y pensar que te creí que me querías,
pensar que todavía espero...
Parece hoy que esa amistad de real tenía poco y no quise verlo.
Pensar que te quería, que por ahora, todavía, te sigo queriendo.
Y pensar que te creí que me querías,
pensar que todavía espero...
Etiquetas:
cosas que duelen,
de una ilusa
miércoles, marzo 02, 2011
Limón y sal
Resulta que también soy esto. Que la misma que aveces, cuando puede sale, se suelta, también suele esconderse, encerrarse, acorazarse. Que soy risa y rabia, voz y silencio, compañía y soledad, locura y razón.
No voy a ocultarte mis tormentos, ni puedo iluminar lo que en mí hay de oscuridad, también soy esto.
Soy lo poco que me queda cuando quiero estar sola, y todo lo que tengo cuando siento que a mi lado no hay nadie. Soy lo que escondo y lo que muestro, lo que ni yo sé que tengo. Lo que tengo para dar.
No voy a ocultarte mis tormentos, ni puedo iluminar lo que en mí hay de oscuridad, también soy esto.
Soy lo poco que me queda cuando quiero estar sola, y todo lo que tengo cuando siento que a mi lado no hay nadie. Soy lo que escondo y lo que muestro, lo que ni yo sé que tengo. Lo que tengo para dar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)