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miércoles, noviembre 09, 2011

no sos vos... no sos.


A alguien me gustaría echarle la culpa de que mi deseo no se satisfaga. No sé si puedo echártela a vos o a ella, no creo. Quizá es acosa mía, pero todavía me cuesta hacerme cargo.
Entre el tinto, el Gin, el tequila, el ron, la caipi y el Gancia todavía te me aparecés y lo más triste, sabés, es que a veces en las horas más sobrias estás, y no sé si culpar a alguien valga la pena. Porque también sé que te me aparecés no por ser vos -si ya estuviste antes y también te supiste ir; es más, alguna vez te habré sabido echar-. Si aparecés es, justamente porque siempre te vas, no por lo que sos sino por lo que no. Aparecés una y otra vez porque faltás, porque no estás, porque no sos, y así, al final, en vez de acompañarme me terminás atormentando.
No, no puedo culparte, si sé que siempre estoy para saciar alguna sed mientras a vos se te acerca el manantial. Manantial que me gustaría ser yo... ofreciéndome a bocas equivocadas.
Cuándo seré oasis ante los ojos que me quieran ver no lo sé. No sé ya qué puedo dar o, lo que me resulta más triste, quién será que me pueda recibir, si todavía no dejo de buscarte.

Seguiré siendo entonces, mientras tanto, canapé, algo de paso, entrada... transición.

miércoles, agosto 10, 2011

(des)encuentros sin despedidas



te busque o no, te encuentro
te encuentro y me encuentro
me encuentro y me pierdo
me pierdo
te pierdo
te busco
me escapo
me buscás
te encuentro
escapás
me pierdo
me encontrás
te pierdo...


(Foto: Valeria Raggio)

lunes, julio 18, 2011

Ahistórica

Entra.
Cientos de cuerpos aparecen intermitentemente, aguardan. Alguno tal vez espera su llegada.
Se inserta y escabulle entre las voces a las cuales no se les logra entender nada, apagadas por el ruido estridente de un entorno confundido, aturdido.
Mira. Luces y sombras aparecen y se van así como si nada. Interceptan, agarran.
Oye. Pasan a su lado bocas que verbalizan incomprensibles palabras susurradas al oído, besan, lamen, se escapan.
Toca, más bien roza, empuja, presiona, golpea. Sudores, pieles, cabellos, formas, nadas.
Huele. Mezcla de hormonas alocadas y perfume caro que envuelve, atrapa. Alientos alcoholizados, embriagados de noche de días cansados, agitados de ciudad.
Saborea esa mezcla de locura nocturna, alegría de borrachera y tristeza de realidad, gusto a soledades que se reúnen, se acompañan en fantasías, se engañan.
Ahí, metida entre imágenes, sonidos, sabores, sensaciones, olores, perdida, olvida el pasado, niega un futuro, reniega el presente y vive un sintiempo vertiginoso pero segurizante, o que permite disfrazar sus inseguridades, al menos por una noche más.

lunes, julio 11, 2011

Nadie

A ud. le digo. No le voy a mentir, no está en mi naturaleza, no puedo, no me sale. Nací transparente y así me gusta ser, aunque aveces duela.
A ud., sí. Le advierto que si decido desnudarme ante sus ojos y deja que así suceda, deberá atenerse a las consecuencias. Me hice dadivosa y así aprendí a querer. Aunque debo admitir que lo que doy también demando, y aveces, incluso, hasta exijo un poquito más.
Le digo también, y le pido, que si se resuelve a elegir un nombre, un rostro, un aroma, una boca, una voz, un cuerpo, no dude en presentármelos y, si tiene ganas, compartirlos. Pero si ha de seguir errante, buscando en cada hombre atractivo que se cruce en mi camino establecer fugazmente su semblante, si pretende seguir vagando por cuerpos pasantes, entonces apúrese y no titubee; cambie rápido antes de que pueda reconocerle en ojos que no serán los suyos, que no querrán más que mirarme un instante. No prolongue su estadía ni postergue su partida. No sea cosa que me de por empezar a quererlo.
Avísieme así, por las dudas, quizá sea yo la que se corra de este lugar a tiempo, y vuelva a esconderme, anularme, buscarlo en otro y otro cuerpo.

viernes, diciembre 24, 2010

Voy a salir esta noche
Y mentirme que no te pienso
y engañarme que estás muy lejos
ocultarme que aún te siento

Voy a salir esta noche
embriagarme de otros besos
y enmascarar el deseo
intentar olvidarme de tu cuerpo

Voy a encerrarme esta noche
en la mentira que invento
para olvidar mi silencio
el que forcé, solamente
para entonar con tu silencio

Voy a salir esta noche
mintiendo que no te pienso
así tal vez duela menos
saber que siempre estuviste lejos.

martes, noviembre 23, 2010

Esperando

Que ya no me importe que no te importe,
que me resulte indiferente tu indiferencia
y ya no quiera mirar esos ojos que no me miran
y deje de intentar acariciar esa piel que no acaricia.
Que sigas yéndote poco a poco de mi vida...
y deje de recordar tu pasada por mis días.

Hoy no quiero ya quedarme (ni siquiera) con lo bello
eso que por efímero no dejó de parecer real,
eso que insiste para hacerme regresar.
Voy a esperar entonces que a la ilusión la borre el tiempo,
que seas para mí tan solo uno más,
si es eso lo que deseas-

martes, septiembre 21, 2010

-cuando vos digas-

Refugiados entre sábanas
Escondiéndonos de la realidad
Nos protegemos un momento y disfrutamos
pero eso... nada más.

Cuando quieras inventamos algo nuevo
cuando quieras empezamos a caminar
Libramos la batalla y dejamos de escondernos
tal vez nos lleguemos a encontrar.

lunes, agosto 23, 2010

Desahogo

Serìa peor si tuvieras forma y nombre... si realmente tuviera a quien extrañar. A quien pedirle que me abrace si hace falta.
Seguí anónimo, mejor. Sin invitarme a quererte. Quedémosnos solo en el deseo, para qué más?
Para qué? Seamos cosas. Objetos. Reafirmemos nuestra superioridad en cada (des)encuentro. Vivamos este amor narcisista, capitalista, consumamos cuerpos. Veamos quién paga con menos. Mejor no preocuparnos, no esperar nada. Mejor mantener vacía el alma, así tiene siempre la posibilidad de ser llenada.
Peor sería que me conozcas y conocerte. Conviene seguir siendo nada.

Andá, tomá tu copa de alcohol y que tu cuerpo me reclame. Yo haré lo propio y quizá entonces te llame.

miércoles, agosto 04, 2010

Putita


Cuerpo que se da, que desea. Visita pasajera: entrego lo que pedís, tomo lo que busco y pego la vuelta. No doy lo que de mí no se espera. No exijo más de lo que quieren dar.
Pero, sabés, esto es un ida y vuelta; doy lo que recibo, luego devuelvo con la misma moneda. También pago en este intercambio, vos también ponés en venta.
putita yo.
putito vos.

sábado, julio 17, 2010

Casi sin querer.( Deseo)

Otra vez, como todos los días, te levantás. Casi en piloto automático, comienza tu ceremonial: la mano izquierda destapa el cuerpo semidesnudo, semidespierto. Inspirás hondo, en torsión, la misma mano se apoya en el colchón y empuja el cuerpo, semidespierto, semidesnudo. Baja una pierna, la otra y te levantás. Un largo bostezo, te desperezás, das los seis pasos de todas las mañanas hacia el baño, llegás frente al espejo, mirás. Abrís la canilla, juntás en tus manos como cuenco el agua que luego limpia los restos de noche de tu cara. Cerrás la canilla. Tomás, como todas las mañanas, el cepillo de dientes al que le untás de pasta y cepillás. Enjuagás. Media vuelta, dos pasos, te bajás el boxer y descargás más restos de noche, otros. Volvés en tus pasos y mirás tu cama, fuera de programa rutinario, esta (otra) vez está ocupada. Ni vos sabés qué pensas, si en algo hay que pensar. Te mira, sonríe, ni ella sabe qué pensar, si hay algo en qué pensar. Te acercás, te sentás, posás tu mano sobre su cadera, toma tu mano, te acaricia, te mira tan fijamente que no entendés cómo puede estar pensando en nada... contemplar. Tira de tu brazo y ahí estás otra vez, acostado sobre ella -tal vez sin querer, pero deseando- y así, de golpe, se dan, nuevamente, la piel.

Como siempre que te visita, casi en piloto automático, nuevamente arrancaste: te levantaste de tu cama, buscaste el boxer entre las sábanas, vestiste tu ropa interior, la mano izquierda destapó el cuerpo semidesnudo, ahora despierto. Inspiraste hondo, en torsión, la misma mano se apoyó en el colchón y empujó el cuerpo. Bajó una pierna, la otra, te levantaste y fuiste al baño en seis pasos para entrar, abrir la canilla, juntar agua entre tus manos y limpiar otros restos -ahora matutinos-, mirarte al espejo, no saber qué pensar y salir. La miraste mientras se vestía, te miró y sonrió. Entendió.
Siete pasos al baño, al tercero pasa por vos, te da un beso y sigue. Llega, se para frente al espejo, se mira, se piensa... no piensa. Saca el cepillo de dientes del bolsillo, usa un poco de tu pasta, se lava. Escupe, enjuaga, se enjuaga. Guarda otra vez en el bolsillo, llena sus manos cual cuenco y limpia de su cara los restos del encuentro consumado. Sale, se miran, un beso más, tal vez un abrazo de cinco segundos, o dos. Se separan. Toma su bolso de arriba de la cama, espera que salgas, te sigue.
Abrís la puerta, un beso y se limpian los últimos rastros de este (otro) encuentro;
quién sabe, algo quedó.

viernes, julio 02, 2010

tontita

Tal vez me refugie en el orgullo otra vez. Vista nuevamente mis aires de superada y guarde el rencor como escudo al alma.
No voy a odiar porque no puedo, porque si pienso dos segundos no tengo por qué: soy yo la que aceptó ser solo cuerpo...
Mientras tanto voy a seguir vagando entre el orgullo y la humildad. Llamaré de vez en cuando, si la líbido demanda y después... dejaré que llore el alma
una vez más.

sábado, marzo 27, 2010

(des)Encuentros/ Verano II

¿qué queda después del alcohol? después de esos besos...
¿qué queda después de ese encuentro?
de ese adiós.
Del quizás...

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Seremos una noche más
nada más.
Ni un encuentro
mera coincidencia
La confluencia de dos cuerpos desencontrados, perdidos
Lujuria.
Cuerpos que pasan,
se atraen
se unen
se enredan.
Se dejan atrás.

Una parada (¿necesaria?) en el camino hacia algo (más) real.
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SUPERFICIAL
Voy a esconderme en historias pasajeras, de las que sé de antemano que no pueden durar. Porque duelen más rápido y más fácil el dolor se va.
Voy a esconderme en historias de mentira. Ilusiones.
Voy a ocultarme mostrandome a las personas equivocadas. Para no esperar que dure. Queriendo siempre algo más, pero con la certeza de la imposibilidad, sabiendo que son historias que terminan, antes de empezar.