lunes, marzo 27, 2006

Marzo


Viene así de golpe y se aparece de la nada como una muralla invisible, y se hace casi imposible evitar el choque. Llega con las dudas e incertidumbre, con lo impredecible de un año que comienza... con mis miedos. Me arrebata esa sensación de libertad de hasta hace tan poco, me ata.
Marzo trae consigo el peso de todo el año; me nubla la vista, me cubre de polvo. Me carga de nostalgia, de recuerdos de un verano que llega a su fin, y me muestra que el frio invierno se va acercando. Marzo, llega y me arrastra a ningún lado, Marzo de a poco me está matando.

sábado, marzo 18, 2006

Cores



Verde cor no ar
me faz acordar desse pesadelo...
azul cor do mar
que me faz lembrar
dos bons momentos
verao amarelo, nem sempre a cor do Sol.
Te quero assim,
abraçado a mim
te lembro assim...
Nos dois apaixonados
voce do meu lado,
e tanto amor...
Vermelho invade o ar
encheu nosso quarto
de pura paixao.
Te quero assim
abraçado a mim,
te sonho assim...
eu tao apaixonada
do meu lado... nada
esperando teu amor...

martes, marzo 14, 2006

Ellas


no... no vas a encontrar las palabras entre las fotos de la infancia, entre delantales que ya no te quedan, ni escondidas en el fondo del placard. Tampoco vas a poder sacarlas de las cartas que están guardadas entre tus tesoros más preciados.
Aunque intentes, no vas a poder escribir todo lo que pase por tu cabeza, y menos lo que está en tu corazón.
Cambió todo... cambió mucho. Tantos años y no sabés qué decirles, qué escribir, ni cómo agradecer por tantas cosas. Qué bronca. Por más que revuelvas, que te mates buscando y te quemes la cabeza no hay forma... no podés, no sabés, no encontrás qué decir (y es que te conocen todas las palabras, las expresiones, tu negro y tu blanco). Porque etuvieron siempre, porque siempre quisiste estar; en sus ausencias, en las tuyas, siempre estaban, y no quisieras que sea diferente.
no... no voy a encontrar las palabras en estos quince años, en toda una vida, porque eso no alcanza, nunca va a alcanzar para decir cuanto las amo.

lunes, marzo 13, 2006

para rellenar.


busco en mí las palabras que definan esta nada que me invade. un vacío que parece no querer llenarse, harto de inmaterialidad, que no sé con qué podría ocupar. tanteo en la oscuridad de los momentos de agonía para sentir que no siento nada... que no sé sentir, que no tengo qué sentir, que -quizá- no me dejo.

sábado, febrero 18, 2006

no sé.


Cayó la señal, no logro escuchar ninguna palabra... quizá ni esté intentando algún tipo de comunicación, quizá no esté emitiendo sonido. Tan solo el silencio de palabras huecas, solo palabras, apenas ruidos en una cabeza que no sabe más qué pensar, qué hacer, qué ordenarle a este cuerpo que está inmóbil -que simplemente está- que haga.
Una... dos... tres... mil horas que se pasan y solo eso -cuando puedo ver, cuando soy consciente, todo esto, y más-. Pero hoy, ahora, mientras escribo... si no pienso, si solo siento este momento, esas horas que se van y dejan nada, o al menos la sensación de nada, de estar viviendo por vivir y nada más, de no tener camino, de no verlo, de ir por ahí sin sentido, de ir a no sé donde, de sentir que voy a ningún lado, de sentir que no estoy sintiendo nada más que un agujero, un vacío. No hay meta si no se tiene camino (quizá mi meta sea encontrar un camino...), no sé si hay camino si no hay meta... no hay salida si estoy en ningún lado, no puedo estar en ningún lugar... porque no sé donde quiero estar.

sábado, diciembre 31, 2005

deseos...


Dejar que me rodee, me abrace. Respirar el aire que exhala, sentirle el alma. Caminar en su territorio, que investigue el mío, lo recorra y me ayude a conocerlo... a quererlo(me). Andar juntos el camino de la vida, elegirnos día a día, y juntos ser luz para seguir brillando mientras estamos alejados y así siempre poder encontrarnos.

(comenzado el 09/11/05)

sábado, diciembre 24, 2005

Casi una vida... nada.

Esos ojos que creí haber conocido ya no miraban como siempre.
No sé más donde estás, te busco en estos quince años para notar que se nos fueron de repente.
Te sentí tan distante que no pude siquiera intentar acercarme; sinembargo estaba ahí, queriendo estar al menos, y sé que no me veías.
Con el correr del tiempo un abismo se abrió entre el ayer y el hoy. Abismo que se refleja en tus ojos y se lleva la amistad que construímos.
Dele no esperar que las cosas cambien, o en realidad lo que duele es que ni eso hiera, el no sentir tu ausencia cuando no estás sino al estar contigo.
Al verte nuevamente quince fueron nada, y tu lugar lo ocupa el vacío.

domingo, diciembre 18, 2005

Cuatro.

Iba a pasar, lo sabía. No quería demostrar que dolía, pero sale la bronca enmascarando la tristeza, y la alegría pasa a un segundo plano... pero creeme que está.
Cómo no ponerme feliz si te hace feliz? Pero cómo no llorar que te alejás? Cómo no enojarme al sentir que no te importa no estar acá, conmigo, que también te necesito? LOS necesito.
Sí sí, quizá tenga que buscar en otro lugar, aunque no entienda porqué, aunque no crea que alguien más me pueda dar lo que me dan, aunque no quiera eso de otra persona. Puede ser que esté mal, que sea una manera más de demostrar el miedo a crecer, pero ¿qué? Yo no quiero buscar en otros lo que ustedes me dan, ni quiero dejar de tenerlo... no. Eso que me falta no sé si lo voy a encontrar, pero lo que tengo no lo quiero largar.
Qué sé yo.--- este sentir que los necesito más que ustedes a mí me lastima también. Quizá por eso me enoje, quizá por eso me duela tanto que me lo hagan notar. Para mí no es tan fácil, lo sabés, como sabés que así, cabrona, con mi mal humor si me tocás justo en la llaga por más broma que sea, con mis rayes, mis sinsentidos ante sus ojos, mis arranques de locura, sabés que así estoy cuando trastabillen, cuando necesiten, cuando vean que acá hay un hombro para apoyarse, que estoy si necesitan hablar, reír o llorar... que estoy y aunque parezca demostrar que no, nunca los voy a dejar de amar.

sábado, diciembre 10, 2005

Monotonía


Me siento frente a la pantalla... pienso qué escribir; es que cuando hay mucho que decirle a alguien que no está es difícil encontrar con quien hablar.
No hay en mis días siquiera alguien a quien esperar, ni una ausencia, no hay un sueño por alcanzar (es que ya no quiero soñar), no hay oscuridad, pero tampoco luz. No hay un lugar al que anhele llegar, no hay nada más allá de mí en este momento, y me asusta. Más asusta ya no esperar que cambie esta situación, haber perdido las ganas. Me da bronca estar así, pero a esto me lleva la vida, a no esperar más nada, a no querer, a creer que de nada sirve desear, a pensar que no me sirve el aire porque al respirar no me llega y que es así con todo... que de nada me sirve buscar porque no... no me llegan las cosas buenas.
Pasan los días y todo sigue igual, es mi vida una rutina de la que no sé salir, de la que no puedo escapar aunque intente, y por eso no puedo ya esperar que las cosas cambien, y no sé qué hacer: es que aunque tengo estrellas... también necesito sol.

jueves, diciembre 01, 2005

No alcanza


Llamé en el momento justo como para sostener sus lágrimas. Si mis brazos tuvieran la fuerza necesaria como para detener ese mar quizá no me sentiría tan impotente. Ya quisiera devolverle esa sonrisa que ni imagina cuanto puede deslumbrar, pero que sabe lo que me puede alegrar. Una ilusión que cree que ya no existe aguarda en algún rincón que la vuelva a despertar. Intenté que no se duerma, pero llegué solo a sostener las lágrimas, ya era tarde: dispararon con demasiada precisión y le atinaron a su única esperanza... si supiera que no murió, que espera en terapia intensiva que ella la vaya a ayudar.
No alcanzaron las palabras para distraer al dolor. No consiguieron mis oídos alojar todas sus penas. No fueron suficientes las maniobras para despistar su desilusión. No llegaron mis caminos al destino que quería alcanzar. Pero están las palabras, si necesita escuchar, y los oídos cuando necesite hablar, mis malabares para intentar alejar lo que no es bueno, y esta amiga que siempre te va a acompañar.

Minúsculo haz de luz.


Estas ganas de reír... de dónde vienen? Este querer estar bien, estas ganas de llorar la alegría de estar viva, de agradecer todo lo bueno que tengo. Desde cuándo?
Al fin cambió el rumbo del viento. Se calmaron los huracanes de esta mente, de este cuerpo. Aunque sea este mi único instante de sol, aunque no dure más que un momento, y por más que no tenga una razón soy feliz y a la vida me entrego. Porque una vez que se corren las nubes quiero disfrutar del sol, porque nunca sé cuánto puede quedarse. Porque ya tuve mucho dolor y sé que algo más habrá... por eso este segundo de PAZ es mío, tan mío lo siento en todo mi cuerpo, en todo mi ser, y es tan solo una fracción de minuto, una minúscula parte de todo mi tiempo; es por eso que soy feliz, porque al menos lo tengo.

lunes, noviembre 21, 2005

Ambivalencia

Es extraño, contradictorio quizá, o puede hasta llegar a resultar lógico que tantas ganas de vivir sean la prisión que me encarcela, que tantas ganas de salir sean las causantes de mi encierro, que sea el miedo a la soledad lo que me impulse a estar sola, que las ganas de amar impidan tomar los riesgos del amor, que el aire que respiro me esté ahogando, que la sangre de mi cuerpo me esté secando, que por querer mirarlo esquive su mirada, que ese impulso de tocarlo me aleje, que mi voz se haga silencio, que enmudezca cuando canto.
Mi saliva es el veneno que yo trago y esta vida me está matando.
Hoy me siento en un mundo al que no pertenezco.
Me escapo en sueños, pero pronto vuelvo.
Me doy cuenta de que me miento
Y sé que ha de ser por miedo;
Me escondo en ilusiones
Para que la realidad
lastime menos; igual
me encuentra y me
desgarra... de nuevo.

lunes, octubre 24, 2005

Ilusa II


No me mires así, no te escondas. No me busques en mis sueños, no me atrapes, no te escapes... no, no me dejes escapar.
No te borres de mis ojos, no te alejes de mi piel. No te quedes en mi mente todo el tiempo, no te instales en cada centímetro de mi cuerpo si no vas a estar cuando te quiera abrazar. No te prendas a mis labios en cada ilusión. No te acerques para mostrar lo lejos que estás de mis brazos. No me hables, dulce voz, con ese tono de paz que no hace más que turbar mi reposo.
No seas lágrima de dolor esta vez, ni grito al vacío, eco. No seas tan solo mi obsesión, la repetición del lamento, de la locura de creer que es posible; no seas la garra que araña mi tranquilidad.
No, no otra ilusión que queda solo en eso, no otra ausencia de quien jamás estuvo, ni la certeza de que nunca vas a estar.
Te digo que no, que no me mires así, que no me busques, que no me toques así, no me abraces, no me beses, te lo grito y despierto de repente.

martes, octubre 11, 2005

Despierto(s)


Preguntándome si debiera volver a encerrarme, esconderme de esos ojos que quisiera que me encuentren. En el silencio de la noche resuena la pregunta y despierta a ese miedo adormecido que quiere instalarse en mi cabeza.
Se despereza y con sus uñas me desgarra, abre los ojos, apolla las dudas y se para. Bosteza y me aturde. Luego grita la respuesta y me desarma. Y no lo sufro, porque sabía que no era para mí esa historia que escribí mientras el miedo dormía, mientras pensaba que podría tener más que sueños, realidades.
Sinembargo... no sé. No vale la pena dejar de soñar, pero quizá deba despertar de golpe, para luego dormirme en nuevas noches, para soñar otros sueños, de nuevos brazos, nuevos besos y suspiros y caricias y todo eso que no tengo.

miércoles, octubre 05, 2005

La danza


Llega la noche al lugar e instala su oscuridad que se interrumpe por la intermitencia de las caprichosas luces que cuando quieren iluminan, y cuando quieren se van, dándole golpes espasmódicos a los visitantes nocturnos.
Invitada a la fiesta, entra de golpe la música, que invade cada rincón, cada célula de los cuerpos que de a poco van dejándola adueñarse de sus movimientos, y tomar control de la situación incitándolos a entrar en la danza sin saber cuando va a acabar. Quizá los primeros rayos del sol invite a detener la exitación del momento, quizá ese sea solo el comienzo. Se hablan, se empapan en la lluvia salada que emborracha la noche con solo tocarla, y el movimiento se hace palabra... y con eso alcanza para sentirse feliz.

viernes, septiembre 23, 2005

Solo si canto...


Tratando de encontrarme en mi propia piel tomo tantas formas que ya no me reconozco. Me busco en el reflejo de los ojos de los otros... y no veo más que formas incomprensibles, difusas, que mutan y me confunden más a cada minuto.
Miro al espejo, veo tan solo dos ojos de mirada perdida y una boca que canta la falta de besos, el no saber darlos, el siquiera esperarlos, la falta de deseos... y en cada nota de esa boca aparece una parte, una nariz que inhala vida, mejillas que anhelan caricias, orejas que filtran palabras, hombros para cargar una mochila aveces demasiado pesada y sostener si es que acaso se está derrumbando un alma, brazos ansiosos de abrazos ya no esperados y de dar lo que no saben... veo un torso que teme sentir calor, y el vientre que le huye a los roces de un amor que no se sueñe, un par de piernas que no deciden hacia donde dirigirse y están cansadas de dar vueltas, veo mis manos tan vacías y a la vez tan llenas... porque en cada nota de mi voz me voy cantando, y ahí me creo, me veo... y al fin me encuentro.

martes, septiembre 13, 2005

Otra vez...


Quiero dormirme...
despierta no paro de soñarte,
duele el pecho que corre
tras de tí para alcanzarte
y me fatigo.
Casi se me escapa el corazón
tan solo por seguirte,
y yo intento detenerlo,
encerrarlo nuevamente
para volver a ser la que no siente.
Me canso de soñar amor y no sentirlo,
de ser la imbécil que solo sabe como sufrirlo,
de mis períodos de sueños recurrentes,
en las noches de insomnio
de los días sin tenerte.

domingo, septiembre 11, 2005

Casa...


La tristeza, el dolor que da bronca y el enojo en otra herida desemboca.
Cortando mi piel yo te lastimo, y cosiendo heridas con alambres de púa le saco más sangre a este amor que me desgarra -y se desangra- por la falta de palabras. Pero es que duelen los silencios cuando hay algo que decir, y más duele sentir que para mí no tienen habla; y ya no sé si soy yo sorda o los ha enmudecido la distancia que estar tan juntos nos provoca, y me enloquece y me desarma, porque estar tan juntos no nos une... nos separa.

viernes, septiembre 09, 2005

Cuando sale el sol... cuándo?

No sé.
Aveces no se ve, solo se siente. Aveces en el día más lluvioso, en la noche más oscura, en el frío más intenso se siente el calor.
Cuando veo esas sonrisas, cuando escucho sus palabras, cuando siento un abrazo. Cuando miro con asombro lo bello de la vida, cuando siento que alguien toma mi mano. Cuando prestan sus oidos a mis penas y alegrías, cuando hay risas después de llantos. Con la brisa del verano sale el sol, con los ojos de los que amo. Cuando tengo algún sueño, cuando siento... cuando canto.

sábado, agosto 20, 2005

Sr. "Moreno... pero no negro"


De pronto hizo falta tenerte, necesité extrañarte, querer volver a verte. Invadieron los recuerdos repentinamente y me hicieron dar cuenta de que en este tiempo jamás pude llorarte todas las lágrimas que hasta hoy guardo, quizá haciendome la fuerte. Me hizo falta tu alegría y quizá algún enojo... tu sensillez, tu pureza, la ternura que se te escapaba por los poros aún habiéndola encerrado tras murallas, tus bromas me faltaron de repente, esas bromas inoscentes.
Señor de ojos y pelos grises, sueños y alma de niño, abrazos fuertes, que me faltan de golpe, porque de golpe quiso sacármelo la muerte, necesito hoy decirte que te quiero desde y para siempre.